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Domingo, 26 de octubre de 2008
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Las Adelas y la locura de la mujer
Grabados, tinta y ya

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Editor: Martín Zelaya Sánchez
Diseño: Gary A.
Valenzuela
Preprensa: Marco
Aguilar

Colaboradores en este número:
Maximiliano Barrientos / Rosalba Guzmán / Jaime Nisttahuz / Manuel Vargas / Ramón Rocha Monroy / Cleverth Cárdenas / Nicolás García Recoaro /
Luis Zavala /

Fondo Negro: es el
título de un poema
del poeta francés
Eugene Guillevic

marzelsan@yahoo.com

Las Adelas y la locura de la mujer

Por:Aldo Medinaceli *

La editorial Yerba Mala Cartonera publicó un libro que recoge textos y versos de varias autoras bolivianas. He aquí algunas interesantes reflexiones obre las damas y las letras, surgidas en el lanzamiento de la obra

La mujer está loca, lo dijo Lacan y lo repitió Lourdes Saavedra en la presentación de Las Adelas, un libro que ha seleccionado poesía y narrativa de algunas escritoras bolivianas. Giovanna Rivero, Claudia Peña, Vilma Tapia, Mónica Velásquez, Erika Bruzonic, entre otras, han cedido generosamente parte de su trabajo para lograr un texto interesante y poderoso.

El Instituto de Formación Femenina Integral (IFFI) de Cochabamba organiza cada año, en conmemoración al día de la mujer boliviana, el Warmipachakuna, (el universo de las mujeres), un ciclo dedicado a expresiones culturales hechas por y sobre mujeres. En este marco, la Editorial Yerba Mala Cartonera presentó este trabajo el 10 de octubre en el mARTadero.

Por supuesto nada que sea referido exclusivamente a las mujeres queda inmune, por eso la editorial tomó el toro por las astas y lanzó algunas preguntas a las escritoras que asistieron a la presentación.

Sentadas en la testera estaban Vilma Tapia, Claudia Peña, Cecilia Romero, Lourdes Saavedra y Yancarla Quiroz. Aldo Medinaceli representó a Yerba Mala y transmitió algunas interrogantes

—¿Qué tanto tiene que ver el género a la hora de escribir?, ¿creen ustedes que hacen literatura femenina?

—Yancarla Quiroz (YQ): Es difícil decir que existe una literatura femenina, pero yo pienso que las mujeres hacemos buena literatura, no por el hecho de ser más sensibles, sino porque vemos desde otro lado el mundo y eso nos hace diferentes.

Aunque yo escuché en alguna ocasión que la primera vez que una mujer había escrito desde la perspectiva de un hombre era Virginia Wolf, tal vez hayan escritores hombres que tengan un lado de nosotras, pero sigo pensando que la literatura femenina es muy particular.

—Cecilia Romero (CR): Es una buena pregunta, en realidad yo sólo escribo, hay mujeres y hombres que escriben, pero creo que lo que prima es la buena literatura ante todo, creo que era Voltaire quién decía que no hay libros buenos o malos, sino libros bien escritos o mal escritos, entonces ése es el parámetro que me guía, y si leo mujeres que escriben bien, mucho mejor.

—Lourdes Saavedra (LS): Yo pienso que enmarcar la literatura en femenina o masculina es a veces limitante, porque la escritura femenina (temáticamente hablando) puede ser escrita por hombres.

No hay una línea que sólo separe por género, en el sentido de que lo femenino no es una etiqueta exclusiva para las mujeres, pueden haber hombres que exploran el lado femenino, o mujeres, como Patricia Highsmith, que hacen una literatura realmente lógica, arman todo lo que es una escena del crimen por ejemplo.

En ese vaivén de lo que es literatura femenina, yo creo que siempre van a existir buenos textos más allá del género. Si bien la literatura femenina ahora está siendo redescubierta por la sociología y por otro tipo de ciencias, yo creo que la academia no alcanza a entender lo que quiere decir la mujer. Como Lacan decía “la mujer está loca”, pero no en un mal sentido, sino en un sentido amplio, porque explora múltiples espacios más allá de lo lógico, lo concreto en tiempo y lugar.

—Claudia Peña (CP): Yo pienso que nosotras como mujeres, y en esta sociedad específica en la que vivimos, estamos constantemente presionadas respecto de nuestro cuerpo, nuestro movernos, nuestro decir respecto de nuestro trabajo, a los espacios o lugares a los que podemos aspirar en la sociedad.

En ese sentido, me parece que la condición social del ser mujer imprime un espíritu diferente, especial a un tipo de literatura que podíamos llamar femenina, el cual no es compartido por todas las mujeres necesariamente, creo que se debería definir bien, y, si partiríamos del principio de que existe una literatura femenina e intentaríamos una definición, esa definición, en mi opinión, estaría atravesada de alguna manera por la vivencia del cuerpo.

—Vilma Tapia (VT): Depende mucho de lo que uno quiere decir y desde dónde lo quiere decir. A lo mejor hay temas que se pueden tratar desde un pensamiento universal en el que no intervenga el género o la experiencia de vida, pero hay otros temas que no se pueden decir si no es a través de la experiencia de vida, y el cuerpo es el soporte de nuestra experiencia de vida; entonces, yo creo que en algún discurso, sobre todo en el discurso poético, la palabra tiene que ver con la experiencia propia e íntima.

—Si bien hay visiones distintas, creo también que hay una línea: la incapacidad de la academia para clasificar lo femenino, ahora podemos hablar mucho del cuerpo, pero eso mismo es muy subjetivo, por eso no puede entenderse completamente por la psicología o Lacan o la academia literaria, que se basan siempre en fórmulas sintácticas más racionales que tienen que ver más con el pensamiento que con lo sensitivo, ése podría ser el punto de partida, el cuerpo y su experiencia desde una sensibilidad propia. Pero ¿será que la literatura femenina podría hacerla también un hombre?.

—(LS): Yo creo que sí, aunque no se ha trabajado todavía el tema, por ejemplo las masculinidades es también actualmente un tema que se intenta conocer.

Los hombres pueden escribir literatura femenina si vemos estas categorías; por ejemplo, Trino Maldonado hablaba de la literatura travesti porque él se viste de mujer, se viste con palabras de mujer para explicar todo lo que es un discurso y él dice que pierde todo lo que es la dimensión del género.

—(AM): Al momento de hablar de literatura femenina y exploración de lo que es lo masculino y femenino, se tiende a etiquetar o hacer un cliché de la literatura femenina, diciendo que es sólo la que habla del cuerpo y de los sentimientos y de la relaciones personales o amorosas y por qué no explorar más allá de eso.

Pasa también con el lado masculino que no exploran las mujeres, es posible que ahí tenga que entrar el tema homosexual. ¿Hasta qué punto puede tener género algo andrógino y el lesbianismo, por ejemplo de Virginia Wolf?, es un tema que no se trata mucho, sin embargo es algo que ha estado presente en el arte y en la literatura femenina.

—(YQ): Más allá de ciertos clichés, en nuestra cultura ser mujer es una cosa muy fuerte, no por el intento de ir más allá vamos a quitar nuestra diferencia, somos mujeres, somos distintas a los hombres y de alguna manera esa diferencia va a influir en la forma en que escribimos.

—(CR): Lo que cuenta al final es que hagas buena literatura, seas hombre o mujer.

—(YQ): El hecho de ser mujer y ser diferente no tiene por que ser sólo un cliché y apuntar a no ser mujer, sino hacer buena literatura desde donde venga, sea desde lo masculino o lo femenino.

* Diálogo transcrito y moderado por el escritor y editor de Yerba Mala Cartonera

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