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Catherine Camacho

A las chicas también les gusta y quieren programar

Ariana Cuéllar tiene 11 años y vive en La Paz; Grace Torrico de Cochabamba y tiene 14; aunque aún les falta algunos años para definir qué carrera estudiar, ellas lo tienen claro: quieren ser ingenieras de sistemas porque a ambas les apasiona y les gusta la programación, la cual consideran un eslabón importante para desarrollar elementos que beneficien a la sociedad.

Ariana y Grace, pese a su corta edad, ya forman parte del staff de Technovation Iridescent Bolivia, un programa de emprendimiento tecnológico para niñas de 10 a 18 años que se desarrolla a nivel mundial.

Actualmente, Ariana -como Embajadora Estudiantil de 2018- y Grace -como Mentora-, desde sus regiones y diferentes espacios (colegio) incentivan a las niñas y jóvenes  hacia la tecnología e innovación en nuestro país, de forma voluntaria. Para ello, recibieron capacitación virtual a cargo del programa y cumplieron los requisitos solicitados.

Estos son sólo dos ejemplos -de los varios que existen- de la incursión de las mujeres en el área tecnológica y programación a más temprana edad. Además, son el resultado de la motivación de diversas organizaciones y comunidades -nacionales e internacionales- que impulsan la inclusión de las niñas y mujeres en la educación de la ciencia, tecnología, ingeniería, artes y matemática  (Steam, por sus siglas en inglés).

A pesar de ello, a nivel mundial existe poca participación de las mujeres en la tecnología y Bolivia no es la excepción. Se estima que de cada 10 profesionales en tecnología, a nivel global, sólo una es mujer. Así, se va creando una brecha tecnológica diferenciada entre hombres y mujeres.

Pero, estos últimos tiempos las diversas competencias en nuestro medio (en informática, robótica y otros) vislumbran la incidencia de niñas y jóvenes en estas áreas. Estas iniciativas  promueven que las usuarias pasen a ser creadoras de tecnología y se conviertan en agentes activas.

Temor a la programación

Ariana participó en el Technovation Challenge 2018 y junto a Sofía Devia desarrollaron la aplicación “ Your World. Your Life” con el cual ganaron el primer lugar.

“A mis nueve años comencé a adentrarme más a la programación y a la tecnología”, dice Ariana. Explica que el pasado año participó en un hackathon donde se dio “cuenta que la programación puede ayudarnos a mejorar el mundo y la sociedad, y eso me motivó a aprender más”. Confiesa también que la danza, la música y la dramatización forman parte de sus “hobbies”.

Señala que muchas niñas tienen miedo a que les salga mal y piensan que es muy difícil e imposible, “eso yo pensaba, pero al estar en Teachnovation me enseñaron más y me dieron herramientas muy útiles y me di cuenta que nada es imposible y que la programación es pan comido”, dice.

“La programación es lo máximo”, añade “y si algo te sale mal no te des por vencida sólo inténtalo una y otra vez”, recalca Ariana, quien es estudiante del colegio Amor de Dios en La Paz.

“Tengo profesores asombrosos que hacen de la matemática una materia interesante y nos demuestran que básicamente con eso se rige el mundo, con eso quedé asombrada”, dice la cochabambina Grace que revela que desde que entró al colegio San Agustín las matemáticas son su pasión.

Cuenta que cuando asistió a un evento sobre codificación, descubrió su interés y la utilidad de la programación. Ahora sueña con crear algo que sea muy útil para la sociedad. “Programar es pensar”, señala.

Grace participó en varias competencias en matemáticas, física y robótica con mucho éxito. El pasado año logró la medalla de oro en física en la Olimpiada Científica Estudiantil Plurinacional.

Aconseja a las niñas y jóvenes incursionar en la programación y la tecnología, “esto abre muchas puertas”, dice.

Hace falta incentivar hacia estas áreas. Recomienda mucha perseverancia y esfuerzo para poder tener resultados positivos . Además, señala que es importante tener confianza y mucha práctica.

Como parte de Technovation, Ariana y Grace tienen el papel de inspirar a niñas y jóvenes para que se conviertan en líderes e innovadoras, resolviendo problemas de su comunidad mediante el uso de la tecnología y el emprendimiento.

 

DATOS

Emprendimiento. Technovation es el programa de emprendimiento tecnológico más grande del mundo para niñas de 10 a 18 años. Se ejecuta en más de 100 países, con el apoyo de la Unesco, Peace Corps y ONU Mujeres.

Technovation Bolivia. Technovation está en Bolivia desde la temporada 2017 que inició a finales del 2016, teniendo dos versiones exitosas (2017 y 2018) con más de 250 participantes entre mentores y concursantes.

Promover. A nivel mundial y local existen movimientos que promueven la inclusión de las niñas y mujeres en la educación de la tecnología. En Bolivia están la comunidad Women Techmakers, Girls in Tech Bolivia, Elemental y otros. A nivel mundial, la Organización Mundial de las Naciones Unidas y Malala Yousafzai, premio nobel de la paz 2014, lanzaron la campaña Code.org “One Hour of Code” (una hora de código).

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