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Fernando Avendaño

El 80% no tiene suficiente provisión y al 40% tampoco le queda dinero

El país se debate entre las restricciones sanitarias y la necesidad de abastecerse para vivir. El 80 por ciento de las personas que actualmente acatan la cuarentena dictada para contener la pandemia del coronavirus declara no disponer de la suficiente provisión (sobre todo víveres) para mantener a su familia durante el tiempo de aislamiento, y de ese porcentaje, además, la mitad carece también de dinero para comprarla. Así lo devela la encuesta aplicada por Ciesmori en el país para conocer la situación económica de la población en este período de emergencia.

La encuesta establece que sólo el 16 por ciento de la población declara contar tanto con dinero como con las provisiones necesarias para hacer frente a la cuarentena sin salir de casa, al menos durante los próximos siete días.

Por departamentos, de los tres del eje central, Santa Cruz parece ser el que más problemas reporta, pues el 20 por ciento de quienes responden a la encuesta de la consultora afirman no tener dinero ni víveres, y que se ven obligados cada día a buscar provisiones. Esta misma condición parece ocurrir sólo al 11 por ciento de los cochabambinos y al 8 por ciento de los paceños.

En el país, la situación que más se repite es el de la familia que se halla parcialmente abastecida, tiene dinero para comprar, pero se ve en la necesidad de salir de casa de vez en cuando. Así responde el 45 por ciento de los paceños, el 35 por ciento de los cochabambinos y el 29 por ciento de los cruceños. En el resto de los departamentos, se registra un promedio de 40 por ciento con estas necesidades.

En segundo lugar, están las personas que afirman hallarse parcialmente abastecidas y deben salir a comprar, pero no tienen dinero. Esta situación ocurre al 25 por ciento de los paceños, al 29 por ciento de los cochabambinos y al 27 por ciento de los cruceños.

En el resto de los departamentos, la frecuencia es de 29 por ciento.

Los que están bien abastecidos y no necesitan hacer compras durante los siguientes días lo constituyen el 17 por ciento de los paceños, el 20 por ciento de los cochabambinos y el 18 por ciento de los cruceños.

La situación más precaria de quienes no tienen provisiones ni dinero y que, además, deben salir a comprar todos los días lo constituyen el 8 por ciento de los paceños, el 11 por ciento de los cochabambinos y el 20 por ciento de los cruceños.

No hay grandes diferencias entre edades. En todos los rangos etarios la mayoría de las respuestas (entre 35 y 40 por ciento) afirma tener dinero, pero necesita salir de casa para abastecerse constantemente. Los parcialmente abastecidos y que no tienen dinero oscilan entre el 21 y 30 por ciento, y en el resto de las respuestas tampoco hay diferencia. Probablemente, las afirmaciones no varíen mucho de una edad a otra porque son respuestas de familia.

Tampoco hay grandes diferencias entre las respuestas de hombres y mujeres. Siguiendo la misma lógica, es posible que las declaraciones correspondan más al presupuesto familiar y a la situación general de la casa que a un estado económico personal.

 

El 33% está en casa sin trabajar y el 6% sale a la calle pese a las restricciones

Mientras el tiempo pasa, el 56 por ciento de la población ingresó a la cuarentena teniendo un trabajo; un 33 por ciento se encuentra en casa sin trabajar, mientras que un 6 por ciento sigue saliendo a trabajar sin importarle las restricciones impuestas para contener la epidemia.

Ese 56 por ciento son personas que declaran que antes de la cuarentena tenían trabajo asalariado, el 27 por ciento se declara sin actividad, mientras que un 27 por ciento se presenta como ama de casa, estudiante o jubilado.

La mayoría de las respuestas apuntan a personas que dicen tener trabajo habitualmente, pero que en este momento se encuentran sin trabajar. Esta situación ocurre con el 29 por ciento de los paceños, el 34 por ciento de los cochabambinos y el 39 por ciento de los cruceños. En los otros departamentos, la frecuencia es del 32 por ciento. Por edades, el mayor porcentaje está entre quienes tienen 50 años en adelante (40 por ciento). En el resto de los grupos etarios, la frecuencia oscila por el 30 por ciento. Y en cuanto a sexo, responden a esta situación 35 por ciento de los hombres contra 31 por ciento de las mujeres.

Otro grupo llamativo es el de los que declaran hallarse sin actividad. Eso ocurre al 27 por ciento de los paceños, el 25 por ciento de los cochabambinos, y el 26 por ciento de los cruceños. No se ve grandes diferencias a nivel de ciudades. En cuanto a género, hay más desocupación (entendido como trabajo sin salario) en mujeres (30 por ciento) que en hombres (25 por ciento).

Los que trabajan desde su casa en línea o por teléfono representan el 21 por ciento de los paceños, el 17 por ciento de los cochabambinos y el 18 por ciento de los cruceños.

Los que más realizan el “teletrabajo”, sorprendentemente, no son los millennials (por debajo de los 35 años), sino los que tienen edades entre los 45 y 55 años (24 por ciento). Probablemente, porque quienes tienen estas edades cuentan con trabajo dependiente, fijo y formal, cuyo abandono es “impensable”.

Eso sí, son los más los hombres que las mujeres (20 contra 14 por ciento) los que una vez más son mayoría, reforzando las conclusiones de mayores oportunidades de trabajo para el género masculino.

 

 

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