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Josué Hinojosa

Planta de Gran Chaco opera al 23% y suman las denuncias

En los dos primeros meses de 2018, la planta separadora de líquidos Gran Chaco, ubicada en el municipio de Yacuiba (Tarija), tiene una producción promedio del 23 por ciento en relación a su capacidad máxima, debido a la declinante producción de gas natural desde 2014 y a la falta de mercados para el Gas Licuado de Petróleo (GLP) que ahí se produce.

Pero al margen de la baja producción, existe una serie de protestas impulsadas por el Comité Cívico de Yacuiba y seis comunidades ubicadas en las proximidades de la planta, que argumentan que la separadora de líquidos ha generado impactos ambientales que no han sido mitigados por YPFB. La situación derivó en un bloqueo en el ingreso a la planta que entró en un cuarto intermedio hasta hoy.

Los datos procesados por la Secretaría de Energía, Minas e Hidrocarburos de la Gobernación de Santa Cruz, en base a información de YPFB, dan cuenta de que el promedio de producción de Gran Chaco en sus tres años de operación es del 23 por ciento. Según Herland Soliz, responsable de esta repartición, se trata de un indicador excesivamente bajo si la finalidad es obtener alguna rentabilidad en la planta.

“Quizás éste es uno de los motivos por el cual existe una falta de acceso y transparencia por parte de YPFB a las utilidades que genera esta planta”, agregó Soliz.

Según la información oficial proporcionada a la Secretaría de Energía, la separadora de líquidos Gran Chaco tiene una capacidad de producir 2.247 toneladas métricas por día (TMD) de GLP, 3.144 TMD de etano, 1.044 barriles diarios de isopentano y 1.658 de gasolina. Sin embargo, la producción promedio de GLP en enero fue de aproximadamente 500 TMD y 570 en febrero.

Soliz explicó que la baja producción se debe a la continua declinación en la producción de gas natural desde 2014 así como a los compromisos con los mercados de exportación. También sostiene que otro motivo es la falta de búsqueda de mercados para la exportación de GLP, puesto que los compromisos asumidos por YPFB (con Paraguay y Perú) han sido intermitentes y de corto plazo.

 

DATOS

Varias cisternas permanecieron en el lugar. Al menos 50 cisternas quedaron varadas en el ingreso a la planta de Gran Chaco como producto del bloqueo. Los manifestantes exigen la presencia del presidente de YPFB Corporación o del Ministro de Hidrocarburos.

Hubo intento de diálogo con la empresa estatal. Según la institución cívica, la medida de presión surge después de tres convocatorias a los ejecutivos de YPFB para manifestar el pliego petitorio. El Comité Cívico de Yacuiba también exige la construcción del proyecto de propileno y polipropileno.

 

EXISTE IMPACTO AMBIENTAL EN COMUNIDADES CERCANAS

El secretario general del Comité Cívico de Yacuiba, Henry Medrano, informó que los daños ambientales se traducen en variaciones bruscas del clima, contaminación del agua, contaminación sonora y otros. “Yacuiba está siendo afectada producto del funcionamiento de esa planta y, lamentablemente, ese impacto ambiental no está recibiendo ningún tratamiento, mitigación o proceso para atenuar el impacto”, dijo.

Mencionó también que las seis comunidades que forman parte del bloqueo tienen un similar pedido, aunque éstas incorporan necesidades básicas como el acceso a agua potable, salud y caminos.

El dirigente cívico aseguró que otro de los reclamos es el acceso a fuentes laborales que permitan impactar positivamente en Yacuiba. Según él, el presupuesto para salarios en la planta Gran Chaco es de un millón de dólares mensuales, monto que no circula en dicho municipio.

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