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Karen Carrillo

Floricultores locales pierden 33% de su producción en 2016

La escasez del agua por efecto del cambio climático generó una pérdida económica de cinco millones de dólares para el sector floricultor del departamento en 2016, según el vicepresidente de la Plataforma de Floricultores y Hortalizas de Cochabamba (Plaflhor), Juan Carlos Acosta. El monto representa el 33 por ciento del movimiento interno indirecto que llega a 15 millones de dólares promedio cada año.

“La gente no se animó a comprar más semillas, no se sembró y eso redujo en un 45 por ciento la producción, en algunos lugares el 20 por ciento y otros dejaron de ser productores. Es un daño económico increíble por la sequía y la falta de agua”, lamentó el vicepresidente de Plaflhor, Juan Carlos Acosta.

Esta situación representó, por ejemplo, que un propietario que antes sembraba una hectárea de terreno decidiera optar por la mitad o mantener lo que se podía para no poner en riesgo su inversión ante la falta de agua.

Acosta explicó que todas las especies de flores fueron afectadas, pero en especial las que están a campo abierto como los crisantemos, gladiolos y margaritas, porque las otras variedades son producidas en invernaderos, entre ellos, los lisianthus, rosas y claveles.

La vicepresidenta de la Federación Departamental de Floricultores de Cochabamba (Fedeflor), Teresa Barrionuevo, aseguró que el pasado año fue uno de los periodos más críticos para los floricultores por la pérdida en la producción de 30 variedades.

Acosta señaló que la falta de riego tecnificado es uno de los problemas para la optimización del uso de agua. “Otros son los problemas que tenemos por la administración del agua entre comunidades, en los mismos sindicatos hay problemas internos por la falta de agua”, agregó.

Para este año, Barrionuevo indicó que existe el temor de que no haya la suficiente agua para riego ante la poca acumulación en las lagunas. El 75 por ciento de los cultivos están en las faldas del Parque Nacional Tunari y dependen de las fuentes de abastecimiento de esa zona.

Sin embargo, destacó que se prevé trabajar de manera coordinada con las autoridades para que tengan el apoyo correspondiente.

Acosta afirmó que Cochabamba abastece el 90 por ciento del requerimiento de flores a nivel nacional, pero que a la fecha carece de un espacio adecuado para su comercialización.

“Es un problema que deberíamos encarar como región metropolitana, pero lo estamos haciendo como Cercado, cuando debería ser como departamento”, señaló, a tiempo de lamentar que venden en el suelo, en frío y calor sin que ninguna autoridad haga algo al respecto.

Los productores buscan remediar todas las debilidades que el sector afronta en el cultivo de flores para que posteriormente incursionen en la exportación. 

 

TRES MUNICIPIOS LIDERAN LA PRODUCCIÓN

Actualmente en Cochabamba existe un promedio de 4.000 familias que se dedican a la floricultura. De los 47 municipios, cinco son los productores principales, en orden de importancia están Quillacollo, Tiquipaya, Vinto, Cercado y Sipe Sipe.

Los floricultores están distribuidos en 60 asociaciones. Sólo se tiene contabilizadas alrededor de 60 hectáreas de cultivos de flores de invernaderos; el espacio de flores cultivadas a campo abierto aún se desconoce.

En el mercado interno principalmente se concentra en La Paz, Santa Cruz, Oruro y Potosí seguido de los otros departamentos del país. La exportación de las flores es en mínima cantidad a Paraguay y Brasil. Lo que más se exportan son rosas, lisianthus y claveles; el resto de las especies son parte del mercado interno.

En Cercado, la producción de flores se concentra en el Distrito 3 con los sindicatos Taquiña y Tirani donde hay 400 productores. Desde el pasado año, la Alcaldía de Cercado trabaja en el asesoramiento de la producción de flores, mejora en las variedades y el manejo adecuado de la flor para tener una mejor producción. La superficie promedio de cultivos en esta jurisdicción va entre los 3.000 a 4.000 metros cuadrados de donde sacan 30 a 45 amarros promedio.

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