Ed. Impresa Atando cabos

Bs 8.000, la cifra

Por Eróstegui T Rodolfo - Columnista - 29/01/2013


La Central Obrera Boliviana (COB) reiteró, en su último Ampliado Nacional realizado en la ciudad de Sucre, que luchará por un salario superior a los 8.000 bolivianos al mes. Este monto es el resultado de un estudio sobre el salario realizado en el año 2010 por la Facultad de Economía de la Universidad Mayor de San Andrés.
No se puede cuestionar el deseo de todas las personas por tener un mayor salario. Todos queremos que nuestros ingresos crezcan. Pero pasar de 1.000 a 8.000 bolivianos de un solo golpe no creo que sea una buena idea. Esta cifra sólo la podrían aceptar los empleadores (estatales y privados) si fuese una referencia a alcanzar de aquí a unos 10 años. Caso contrario, se reventaría a la economía. Los productores de bienes manufacturados y agrícolas así como los servicios sentirían la presión por dos vías: la primera porque sus costos de producción tendrían que volver a encontrar un nuevo equilibrio y, en segundo lugar, los productores sentirían una presión muy fuerte de la demanda que impulsaría a subir los precios hasta alcanzar un nuevo equilibrio entre la oferta y demanda de bienes y servicios. Estas dos situaciones tendrían dos consecuencias: incremento del desempleo y en un proceso inflacionario
No sería mala idea que el Ministerio de Trabajo, la COB y la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) y las asociaciones de pequeños empresarios se sienten en una mesa para ponerse de acuerdo en la realización de un nuevo estudio salarial y con base en ella elaborar una estrategia quinquenal de crecimiento del salario de los trabajadores. Este estudio salarial debe ser elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que elaboraría una nueva encuesta sobre el destino de los gastos de consumo y sobre las características relativas a las condiciones de vida de los hogares. Este tipo de encuesta también se denomina de “presupuestos familiares”.
Para evitar susceptibilidades se debería crear un consejo ad hoc tripartito que supervise cada una de las fases del estudio. En Bolivia se realizó una encuesta de esta naturaleza en 1990, este ejercicio sirvió para actualizar el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la cobertura de ésta fue el eje central y la ciudad de El Alto. El resultado fue que se elaboró una canasta de consumo con 332 productos divididos en nueve capítulos. Después de 10 años, el INE la mejoró con la Encuesta de Medición de las Condiciones de Vida (Mecovi), la misma que tuvo una cobertura en las nueve capitales de departamento. La Mecovi, realizada en 2008, tenía el propósito de actualizar la Canasta Básica de Consumo, así como la estructura de ponderaciones, para el cálculo de un nuevo IPC.
La encuesta de presupuestos familiares mide no sólo la cantidad de dinero que cada hogar destina al pago de los bienes y servicios de consumo final, sino también el valor de determinados consumos no monetarios efectuados por los hogares (alquiler estimado de la vivienda cuando los que residen son propietarios de la misma, etc.), los salarios en especie o las producciones familiares para el consumo del mismo hogar (elaboración de pan casero, si tiene un huerto, etc.), esto a su vez nos permitiría constatar distintas estrategias de sobrevivencia que tienen los hogares.
De esta manera, con este tipo de estudios, podríamos comenzar a sincerar al movimiento sindical con la sociedad y viceversa, a la sociedad con el movimiento sindical. Así pues  podríamos poner nuestro granito de arena en la construcción de un ambiente pacífico.