Ed. Impresa Productos que ayudan a proyectos en África

Manos positivas crean artesanía por Malawi

Made by Positive Hands (Hecho con manos positivas) es una agrupación que elabora productos para colaborar a personas que viven con VIH y sida en la comunidad de Mchere en Malawi, África. Mediante la compra de collares, aretes o manillas artesanales se colabora a proyectos de seguridad alimentaria y de gestión de ingresos del programa Pamodzi (“Juntos” en idioma  chichewa), iniciativa creada por Made by Positive Hands y la ONG SAYO de Malawi. El grupo que realiza estas artesanías planea una exposición/venta este sábado 19 de mayo, de 11.00 a 15.00, en Namas Té (calle Zoilo Flores 1334, casi esquina Almirante Grau, San Pedro).  producto único. Papel, mostacillas, hilo, alambre, carpicola y barniz, entre otros materiales, se transforman en collares, aretes, manillas, enredaderas y hasta cinturones. Lo interesante de esta artesanía es que el modelo puede ser el mismo, pero los productos nunca serán iguales. Mariana Aramayo (29), coordinadora general; Emma Rada (23), encargada de comunicación; Gabriela Carreño (23), fotografía y logística, y Mónica Carreño (23), diseño gráfico, todas bolivianas, son quienes se encargan de crear estas joyas y colaborar a este proyecto con la ayuda de la voluntaria internacional Sandra Córdova (31), chilena residente en Malawi. Los precios son establecidos en virtud únicamente del costo de los materiales y el tiempo invertido en la elaboración de estas joyas. Éstos oscilan entre los 10 y 170 bolivianos, según el producto. Cabe recalcar que el 100 por ciento de lo recaudado va en favor de Pamodzi y sus beneficiarios. actitud positiva. Aramayo trabajó como voluntaria con un grupo de personas que viven con VIH en Malawi, quienes no contaban con las oportunidades para mejorar su calidad de vida, es así que con la ayuda de voluntarios de diferentes nacionalidades comenzó un trabajo de educación en salud. Según cuenta Aramayo, “conforme comprendimos el idioma, nos dimos cuenta de que la gente no sólo se veía afectada por el sida, sino por el hambre, y que la falta de nutrición disminuía su calidad y esperanza de vida”. El primer imprendimiento de Made by Positive Hands, y al cual se debe su nombre, surgió intentando responder a la problemática nombrada por medio de la comercialización local (en Malawi) de mermeladas elaboradas por los beneficiarios, de manera que los ingresos generados den lugar a la implementación no sólo de programas de educación, sino de jardines con finalidades alimenticias y medicinales. “Queremos llegar a la idea de que las manos positivas son de cualquier persona (no sólo de personas portadoras de VIH/sida) y si se trabaja desde un sentido más solidario, todos podemos ser manos positivas”, afirma Aramayo. “Ahora somos cuatro, quizás sólo somos un pequeño ejemplo de lo que puede ser algo más grande”, dice, a su vez, Emma Rada, destacando un trabajo que demuestra que de algo pequeño puede generarse algo más grande, y casi de forma instantánea. (...)