Ed. Impresa Un informe de inteligencia revela que hay movimiento de narcos

Alertan de presencia de las FARC en La Paz

Por Roberto Charca H. - La Prensa - 3/04/2013


La Paz. Un grafiti expresa un mensaje alusivo al fallecido comandante de las FARC, Raúl Reyes. - Roberto  Charca H. La Prensa

La Paz. Un grafiti expresa un mensaje alusivo al fallecido comandante de las FARC, Raúl Reyes. - Roberto Charca H. La Prensa

La Fiscalía identificó a al menos cinco colombianos involucrados en un asesinato en Mapiri.

El Ministerio Público investiga la presencia de al menos cinco fugitivos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras causar pánico en la región aurífera de Teoponte y Mapiri, norte tropical de La Paz, informaron fuentes de inteligencia de la Policía Nacional.
Este grupo de rebeldes, de acuerdo con el informante, se asentó en las regiones auríferas donde hay un importante flujo económico y donde las FARC invirtieron una fuerte suma para evitar sospechas y “realizar otro tipo de actividades”.
Según un reporte al que accedió La Prensa, estas cinco personas se asociaron con ciudadanos peruanos y paraguayos, quienes también ingresaron en la región yungueña y el trópico paceño, donde cometen robos y atracos a mano armada.
El oficial de inteligencia, de quien se guarda su identidad en reserva, explicó que “los colombianos y peruanos están asentados desde hace más de un año en la región y muy pocos son lo que denuncian los abusos y robos que éstos cometen a plena luz del día”.
“Actualmente, sus recursos son fruto del narcotráfico que invierten en negocios inmobiliarios y transporte. Tienen vagonetas de último modelo y cuentan con grandes extensiones de tierra en las que supuestamente trabajan”.
Tierra de nadie. De acuerdo con los pobladores de Mapiri, donde la semana pasada murió el colombiano Quique, alias “El Teniente”, después de asesinar a un chofer en áreas de la cooperativa Ulluyu.
Debido al poco control policial que hay en la región aurífera, estos ciudadanos extranjeros lograron introducir armas de corto y largo alcance que utilizan para cometer sus delitos.
Un representante del Ministerio Público en la provincia Caranavi, de quien también se mantiene su identidad en reserva, afirmó que hay cinco colombianos —de uno de cinco grupos identificados— que fueron señalados por los pobladores de Teoponte y Mapiri por estar supuestamente involucrados en hechos ilícitos y a quienes la Fiscalía indaga por el asesinato del chofer Efraín Poroso.
Un fiscal de la región declaró que “hay más gente involucrada en este hecho y otros delitos referidos a la Ley 1008. Recién se inició la investigación y todo está sujeto a las evidencias que se logre hallar”.
En 2012. El oficial de inteligencia afirmó que varios grupos de extranjeros ingresaron en el país desde 2012 con la intención de adquirir inmuebles y ahora, se descubrió, elaboran pasta base de cocaína que después trasladan hasta Cochabamba y Santa Cruz para su refinación en laboratorios especializados.
La combinación de oro y droga, según el informe de inteligencia, causa temor en la región, donde se incrementó la violencia sexual comercial y la compra y venta de vehículos indocumentados, que circulan sin ningún tipo de
restricciones. 
“No es común el movimiento que realizan los extranjeros en esta región. La muerte de las tres personas, el chofer, el colombiano y el teoponteño, está asociada al narcotráfico”.
Se consultó de este hecho al comandante general de la Policía, coronel Alberto Aracena, quien no confirmó ni negó el extremo, en tanto el coronel Gonzalo Quezada, director nacional de la fuerza antidroga, informó que un grupo de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) ingresó en la región para investigar la instalación de fábricas de droga, tras el hallazgo de algunas en la zona de San Juanillo, Nor Yungas.

5 grupos de extranjeros se internaron desde 2012 a la región de los Yungas y el trópico de La Paz.

Los vehículos indocumentados son conducidos por extranjeros y algunos dirigentes campesinos en una región donde sobrevive el más fuerte, según una fuente policial reservada.