Pasar al contenido principal
Redaccion Central

Adiós a don Alberto, Tarata llora su ausencia

Locamente enamorado de su pueblo tanto como de su esposa, don Alberto Iriarte Fiorilo, falleció ayer en su natal Tarata. Será enterrado mañana a las 16:00 en el cementerio general de su pueblo, al que entregó su vida y sus sueños, mencionó su hija Violeta Iriarte.

“‘Canto a Tarata’, es uno de sus poemas que contiene el sentimiento de mi padre por su tierra, por la que sacrificó muchas cosas, ‘Tarata tu historia columpia/entre dianas y banderas/tu creación es el genio/de ancestral raza valluna’”, recitó conmovida su hija Violeta.

La familia contó que su ingenio natural hacía que las palabras afloraran fácilmente para crear composiciones, como el poema dedicado a su esposa, doña Nora Terán Noya, titulado “Eres mi todo”: “Eres la ilusión que miro/en la ventana de mis ojos/eres el hálito fragante/de mi floresta primaveral/de mi soledad/hecha amor de verdad”.

Gaby Vallejo, en un texto referido al autor, lo describió como un excelente narrador, con su prosa barroca creada a través de sus propios recuerdos, que no alteraba la escritura académica ni la memoria histórica. En su libro “Tarata: Luz y Sombra”, en el que escribió sobre las casonas solariegas y la vida cotidiana de sus habitantes, narró imágenes que permiten respirar el aire de una época nostálgica y añeja, “los salones de esta mansión fueron testigos de grandes reuniones, vestidos con ropa de lujo, venía de las ciudades en ostentosos carruajes tirados por caballos; los hombres se vestían con trajes y las mujeres en vestidos largos, oscuros”, refiere el libro de don Alberto.

Además de escritor y narrador, Alberto Iriarte fue compositor y músico de coplas, cuecas y bailecitos dedicados a su terruño, donde radicó toda su vida; fue autoridad de Tarata en dos oportunidades, lo que le permitió trabajar proyectos educativos, deportivos y culturales. Artistas, músicos, autoridades, familiares y amigos que conocieron su trayectoria le darán un último adiós.

En Portada