Pasar al contenido principal
EFE

Una denuncia iraní contra el trabajo infantil compite por el León de Oro

El Festival de Venecia presentó hoy la película "Khorshid" (Los hijos del sol), una película iraní que denuncia la explotación laboral de los niños y sus penosas condiciones y que compite por el máximo galardón, el León de Oro.

"Es una realidad amarga (...). Hace unos años fui a trabajar a la India y allí la situación de los niños es catastrófica. Hoy por hoy, en todo el mundo, no solo en Irán, lamentablemente a nivel económico y político los débiles son cada vez más débiles", dijo en una rueda de prensa el director, Majid Majidi.

La cinta narra la historia de un niño de doce años, Ali (Ali Nasirian) y de tres de sus amigos que tratan de ganarse la vida y ayudar a sus familias mediante trabajos precarios y delictivos.

Un día reciben el encargo de encontrar un "tesoro" oculto bajo la tierra, para lo que deberán adentrarse en un túnel al que solo puede accederse desde una escuela benéfica, a la que deberán inscribirse, lo que cambiará definitivamente la suerte de los muchachos.

"Khorshid", bien recibida en la Mostra, consiste en un alegato contra la situación de explotación que sufren muchísimos niños. Se estima que 152 millones trabajan en todo el mundo, según Unicef.

Majidi aseguró que esta no es solo una lacra que afecta a su país sino que se extiende por el planeta, agravada además por la guerra y los desastres de todo tipo.

"Afganistán es un país que desde hace cuarenta años no ve la paz. La guerra es otro motivo por el que los niños deben empezar a trabajar para ayudar económicamente a sus familias. Los niños de Siria son víctimas de esta guerra que deben afrontar mientras buscan vivir y sobrevivir", denunció el cineasta.

Esto hace que estas sociedades pierdan posibilidades de futuro, al desperdiciar el talento de los más pequeños.

"Como consecuencia, estos niños no encuentran un ambiente adaptado al crecimiento de un adolescente o de un niño. Por eso sus virtudes son perjudicadas por la sociedad, la guerra y la política. Cada uno puede ser un capital para la sociedad, pero no son desarrollados de un modo correcto", sostuvo.

En Portada