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Redacción Central

¿Cómo afecta la pandemia del Covid a nuestra salud mental?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya advirtió que la pandemia de coronavirus en el mundo va a tener consecuencias en la salud mental de las personas, como el aumento de trastornos y suicidios. Para el psiquiatra Marcelo Delgado, médico en el hospital Viedma, la próxima pandemia o lo que le llaman los especialistas la pospandemia, será el trastorno postraumático.

El distanciamiento físico, el miedo, la ansiedad, la incertidumbre y todos los problemas económicos, que son producto de la crisis sanitaria, van a dejar a su paso el trastorno postraumático, dijo el especialista Marcelo Delgado, quien a diario ve en su consulta cómo la pandemia ha afectado la salud mental de sus pacientes.

El experto sostiene que la afectación a la salud mental será para todos los grupos etáreos.

Las personas de mayor riesgo de contagio, los ancianos, los niños y adolescentes, las mujeres en riesgo de violencia doméstica y personas con condiciones mentales previas pueden experimentar mucho más fuerte la ansiedad, angustia y estrés de la emergencia sanitaria mundial. Y otros pueden sentir reacciones irracionales por los sentimientos básicos que despierta la situación, dijo Delgado.

Ante este panorama, la OMS, basada en un informe sobre políticas de Covid-19 y salud mental de las Naciones Unidas, hace un llamado a los Gobiernos para que aumenten la inversión en servicios de salud mental.

“Resulta muy evidente que uno de los principales objetivos de la respuesta y la recuperación de la pandemia de Covid-19 es satisfacer las necesidades de salud mental. Se trata de una responsabilidad colectiva que deben asumir los Gobiernos y la sociedad civil, con el apoyo de todo el sistema de las Naciones Unidas. Si no nos tomamos en serio el bienestar emocional de las personas, los costos sociales y económicos para la sociedad serán prolongados”, afirmó el Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

Y recomienda fortalecer medidas comunitarias para mantener la cohesión social y mitigar sentimientos de soledad. Lo que incluye que los Gobiernos abastezcan de alimentos a población necesitadas, hacer seguimiento a personas que viven solas y organizar actividades para estimular las capacidades intelectuales y cognitivas. Asimismo, la ampliación y la reorganización de los servicios de salud mental.

“Con ese fin, se deben elaborar y financiar planes nacionales para trasladar la atención de las instituciones a los servicios comunitarios, ampliar la cobertura de los servicios de salud mental incluidos en los seguros de enfermedad y crear la capacidad de recursos humanos necesaria para mejorar la calidad de la asistencia sociosanitaria en esta esfera fuera de los centros de salud”, dijo Dévora Kestel, directora del Departamento de Salud Mental y Abuso de Sustancias de la OMS.

Según el especialista del hospital Viedma, los efectos esperados en los pacientes son miedo, ansiedad, rabia, nerviosismo, insomnio, irritabilidad, falta de concentración, confusión, pérdida de refuerzos habituales, negacionismo y agresividad en entre otros síntomas generales.

Asimismo, señala que entre los efectos patológicos más comunes que han presentado sus pacientes están los trastornos adaptativos, de ánimo, de ansiedad o de estrés agudo, paranoia, violencia intrafamiliar y abuso de Ol.

El psiquiatra recomienda ante un desastre tomar en cuenta que debe estar informado, pero sin llegar a saturarse con noticias negativas, también cuidar su cuerpo comiendo de manera nutritiva, conectarse con otros y mantener relaciones saludables, tómese un tiempo para relajarse y entretenerse.

 

SIGNOS COMUNES DE ANGUSTIA:

Sentimientos de entumecimiento, incredulidad, ansiedad o miedo.
Cambios en el apetito, la energía y los niveles de actividad.
Dificultad para concentrarse.
Dificultad para dormir o pesadillas y pensamientos e imágenes perturbadores.
Reacciones físicas, como dolores de cabeza, dolores corporales, problemas estomacales y erupciones cutáneas.
Empeoramiento de problemas crónicos de salud.
Ira o mal genio.
Mayor uso de alcohol, tabaco u otras drogas.
Si experimenta estos sentimientos o comportamientos durante varios días seguidos y no puede llevar a cabo las responsabilidades normales debido a ellos, busque ayuda profesional, recomienda Delgado.

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