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Romané Paredes Jaldín

Niños enseñan a reír con el alma a los adultos mayores

Reírse es un acto natural y espontáneo en los niños, por lo que la terapia de la risa practicada por ellos en beneficio de los adultos mayores es aún más efectiva.

A pesar que la risa no puede hacer desaparecer la enfermedad, sí que está demostrado que el estado de ánimo del enfermo puede contribuir a la curación de la dolencia.

La directora de la Fundación Naira, Griselda Rojas, que promueve la risoterapia practicada por niños en beneficio de los adultos, señala que las personas mayores que suelen padecer más enfermedades que el resto deberían practicar la risoterapia para así mejorar su estado de ánimo.

En el momento que una persona empieza a reír se activan 430 músculos a la vez, los pulmones trasladan 12 litros de aire, cuando lo normal es que sólo mueva seis, y en consecuencia el corazón se fortalece porque se intensifica el riego sanguíneo. No hay que olvidar, que el sentido del humor y la risa disminuyen el estrés y la ansiedad, lo que convierte a las personas más positivas y proactivas a la hora de solucionar sus problemas.

Científicamente al reír, el córtex del cerebro se activa y libera impulsos eléctricos tan solo un segundo después de empezar a reír, expulsando así toda la energía negativa del cuerpo. En este proceso se liberan endorfinas y una hormona llamada dopamina -muy relacionada con los estados del bienestar psicológico-. Al mismo tiempo, se demostró que los niveles de cortisol disminuyen notablemente.

Niños en la risoterapia con adultos mayores

La fundación Naira es una organización especialmente dedicada a practicar la risoterapia en diferentes instituciones que albergan a adultos mayores o a cualquier persona que se encuentra en situación riesgosa, enfermo o recluido, para restablecer el equilibrio emocional corporal de los involucrados.

Del mismo modo, una de las características principales que tiene esta fundación a la hora de hacer risoterapia con adultos mayores es que los principales involucrados son niños.

“Si tomamos en cuenta la esencia de los niños tenemos todo, es decir, ellos no están contaminados con los afanes de la vida moderna entonces son energía, alegría pura que nos ayudan a transmitir a aquellos que lo necesitan, en este caso los ancianos”, indica Rojas.

Del mismo modo, afirma que los beneficios son más notables y efectivos cuando la terapia está dirigida por un niño.

“El trabajo que se realiza con los Dr. Clown (payasos) es muy efectivo. Sin embargo, el niño por su espontaneidad logra efectos más rápidos, precisamente por la diferencia de edad, por la experiencia y la curiosidad”, señala.

Los niños que participan en las sesiones tienen entre seis y 10 años de edad. “El beneficio es mutuo, es decir, los ancianos se llenan de vida, energía, se sienten nuevamente vivos, pues en la interacción recuerdan que tienen mucho que compartir y que hay personitas que están dispuestos a escuchar, jugar, aprender cosas que probablemente, los ancianos, ya habían olvidado hace mucho tiempo, puesto que la soledad había apagado esas vidas”, indica Rojas.

Por otro lado, los niños, manifiesta la directora, aprenden sobre el ser humano en un entorno de respeto y admiración hacia los mayores, pues se sumergen en un ambiente, probablemente, desconocido para ellos. Del mismo modo, les ayuda a reducir su miedo hacia los adultos.

Los menores que visitan los asilos y residenciales, disfrazados de payasos para reír con los adultos mayores, reciben una capacitación de la fundación, en la que trabajan su desinhibición, además de su capacidad para realizar y guiar las actividades sin problemas.

La fundación planifica las visitas de los niños en las que realizan diversas actividades, como compartir anécdotas de vida divertidas, contar chistes, intercambiar piropos, hacer muecas expresivas, practicar risa abdominal, reír con las distintas vocales, ejercicios de expresión corporal y otras.

 “Los participantes se benefician de la frecuente interacción con los niños durante el día, jugando pueden reírse y disfrutar el espíritu y la alegría que los niños traen a su ambiente”, explica la directora.

 

FUNDACIÓN NAIRA

Talleres para niños. El Teatro Clown para niños inicia el lunes 4 de febrero de 16:00 a 17:30. Las inscripciones están abiertas en el mismo horario. Los días de clases serán lunes, miércoles y viernes y tiene una duración de tres meses. La fundación está ubicada en plazuela Barba de Padilla, acera norte entre  la calle España y Baptista  en el edificio Dasoga, piso 7. Los interesados pueden contactarse al 67547753.

Capacitaciones para adultos. La capacitación comienza el sábado 2 febrero desde las 15:00 a 19:30 y abarca diferentes áreas como psicología y desarrollo infantil, niños y adultos hospitalizados, primeros auxilios, risoterapia, clown, canto.

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